lunes, 13 de agosto de 2012

Cuando me funciona y cuando NO.



VALIDANDO IMPACIENCIA: SI funciona

Son muchas las situaciones en la vida diaria en las que los niños se ponen nerviosos debido a la impaciencia. Puede ser impaciencia porque quieren llegar a un lugar divertido y se les hace eterna la espera o bien porque no nos queda mas remedio que llevarlos a lugares no preparados para ellos en los que, o bien por necesidad o bien por placer, tienen que acompañarnos. 

Por ejemplo, trayectos de coche...Magdalena los lleva bastante mal, se impacienta y suele estar preguntando cuándo vamos a llegar y quejándose a menudo. En el pasado, la solía tranquilizar con un "Ahora llegamos, tranquila". "No falta mucho, ya verás que se te pasará rápido", para pasar finalmente a los "Magdalena, hija! llegaremos cuando lleguemos, que no te pasa nada por ir en coche, sentadita en tu sillita, la mar de bien" "Mira por la ventana y entretente mirando las cositas, no seas pesada, hombre! ". 

El otro día empecé a responderle de otra manera, y esta vez, pasado ya un tiempo de rodaje con este modelo de educación, lo que me guió a hacerlo fue una especie de mecanismo interno que me permite tener una empatía con su estado y su motivación para quejarse. Es decir, se ha creado como una especie de compromiso interno de mi hacia ella que me facilita no reaccionar como lo hacía antes ( Pensando primero en mi y en lo que me fastidiaba su queja ). 

Simplemente le dije que la entendía, que a mi también se me hacía a veces pesado ir en coche pero que si queríamos conocer nuevos sitios, pues no nos quedaba mas remedio que ir en coche porque andando era muy pesado y todavía no se habían inventado las alas para los coches. Se de muchos que se reirían al escucharme y piensan que los niños tienen que acostumbrarse y punto! y que tanta palabrería es una estupidez. Yo os digo que se sintió comprendida y a la vez, el hecho de que yo le confesara que a mi también se me hacía pesado a veces ( porque es cierto), la hizo sentirse parte de un equipo que comparte una carga y eso la hace mas ligera. La cuestión es que se quedó tranquila y en paz. Esto no quiere decir que no volviera  a mencionar y demostrar que tenía ganas de llegar, Si, lo hizo..pero no con incremento del malestar como solía ser antes.

También pasó algo similar cuando esperábamos en la puerta del teatro. Habíamos comprado las entradas pero hasta 5 minutos antes de empezar la obra, no iban a abrir las puertas. Se fue acumulando la gente y los niños estaban excitados por entrar ( como es lógico). Magdalena se impacientó y empezó a quejarse. En el pasado le hubiera respondido con un " Magdalena, hay que esperar..¿no ves que todos esperan?" , " Que impaciente eres hija, ahora abren!" , "Venga, ya falta nada hombre!" ...todas ellas respuestas automáticas que tenemos y diría yo que tampoco eran del todo incorrectas.

Pero le dije: "Entiendo que tengas ganas de entrar, es un poco rollo estar aquí esperando en la puerta viendo el escenario al otro lado de la puerta, creo que todos nos sentimos igual, esperemos que abran pronto"  y se quedó tranquila observando la situación y dándose cuenta de que todos los niños estaban excitados e impacientes. 

VALIDANDO DOLOR: SI funciona

Ya puse un ejemplo de validar cuando se hacen pupa pero añado aquí dos mas para mostrar que efectivamente, validarles en sus penas, les ayuda mucho a superar esos trances. 

Un ejemplo es cuando le fuimos a poner la vacuna de los tres años y le dije: "Ahora te van a hacer un PIM como las otras veces que lo han hecho..duele un poco y si necesitas llorar puedes hacerlo, a veces llorar alivia" ...nada de los clásicos "Se fuerte campeona" "las niñas fuertes no lloran"...ni premiar el no llorar con un "bravo, no has llorado, que campeona"..

Lloró un poquito pero no se le negó la realidad que es : que una vacuna duele !!! 

Y cada día tengo oportunidades para validar el dolor pues estos episodios están a la orden del día en cualquier casa con niños pequeños. Cuando le pasa, la abrazo y la dejo llorar conmigo..como mucho le digo a veces " ¿te duele? a ver..dime donde te duele....en ese momento le entrego mi amor y mis brazos ...he erradicado de mi inventario de frases hechas y transmitidas de padres a hijos el  "Eso no es ná!" 

CUANDO NO ME FUNCIONA

Hay veces, sobretodo cuando está de mal humor por sueño, que cuando valido, se suele irritar mas todavía. 

Dice la autora:

La tendencia humana a convertir cualquier idea en una herramienta de control es algo que debemos evitar constantemente. Cualquier enfoque comunicativo puede convertirse en un dispositivo de control. Podemos usar la validación para tener el control; podemos incluso ser irrespetuosos al emplear estas habilidades comunicativas y desencadenar la rabia del niño. Los niños notan cuando se les manipula aunque no sean capaces de explicar con claridad su incomodidad"

"Cuando no se tiene otro objetivo que conectar con el niño y cuando no se juzga su modo de expresión, es menos probable que se le trate con condescendencia y control y es mas probable que se sea auténtico y amable"

"El error más común es insultar al niño afirmando (en lugar de preguntando) sus sentimientos. El hecho de anunciar un sentimiento puede percibirse como condescendiente"


Leyendo esto, entiendo que cuando su malestar es debido al malhumor que genera el sueño, lo último que quiere escuchar es que está de mal humor...ya lo sabe, mas bien, ya lo siente...me invita a reflexionar sobre ello y creo que en un futuro probaré a intentar conectarme con ella y quizás acompañar en silencio. 

Y para terminar quería compartir un video de una escuela libre en las Alpujarras que nos plantea la duda de dónde vamos a escolarizar a Magdalena. Me parece una iniciativa que se corresponde con lo que estoy viviendo ahora en casa.

Parece que en Sevilla van a abrir una y nos lo vamos a plantear.






















No hay comentarios:

Publicar un comentario